Origen de la psicología

Existen innumerables definiciones en torno a la psicología. Personalmente elijo la definición literal que proviene de la etimología de la palabra. Psicología significa, en su origen, estudio o tratado del alma. Es una palabra compuesta por dos términos. La palabra psykhé o psique que significa alma y la palabra logía que significa tratado o estudio de. Es un concepto procedente de la cosmovisión de la Antigua Grecia, que designaba la fuerza vital de un individuo, unida a su cuerpo en vida y desligada de este tras su muerte. De tal modo que la acuñación de este término por Philipp Melanchthon (1497-1560), filósofo y teólogo alemán, significa tratado o estudio del alma”.

Actualmente, el término psicología se mantiene y se utiliza en los diferentes paradigmas psicológicos. Sin embargo, ha ido perdiendo, en general, su valor original más profundo o metafísico, que hacía referencia al estudio del alma.

Mayoritariamente, el uso de la palabra psicología, se convirtió para designar todos los procesos y fenómenos que hacen a la mente humana como una unidad separada del alma. La palabra metafísica implica aquello que es más allá o más profundo de lo físico, de lo observable. Es poner la atención en el mundo interno del ser humano para comprender la posterior expresión en el mundo externo. En ese orden.

En general, la psicología se ha centrado más en el significado del término explicado por teorías sobre el funcionamiento de la mente o plano mental, dejando de lado la Esencia. Algunas teorías más actuales incluyen a las emociones y en solo unos pocos casos tienen en cuenta la interacción que existe con el funcionamiento del cuerpo físico.

Existen tres corrientes principales de investigación dentro de la psicología. La primera es el psicoanálisis, que se ha dedicado al estudio del inconsciente y su funcionamiento. La segunda es el enfoque cognitivo-conductual y la teoría general de los sistemas, quienes se han centrado en el estudio del cambio de conductas a través de estímulos – respuestas y el análisis del interior de los sistemas. Y la tercera es la corriente humanista, que ha puesto el foco en los valores del ser humano. Los tres grupos, por separado, generan fragmentación en el entendimiento del ser humano. Se deberían complementar las tres visiones para lograr una real y mayor comprensión del Ser, teniendo en cuenta que es una sumatoria de cada uno de los aspectos que los investigadores han separado. El ser humano es una unidad compuesta por dimensiones.

Una forma habitual en esta época de definir a la psicología es como una profesión y disciplina científica que trata la conducta y los procesos mentales de los individuos.

Los aportes en base a mis investigaciones, están orientados a ampliar el campo de estudio de la psicología abarcando los diferentes aspectos constitutivos del ser humano. Uniendo. Es decir, la vivencia de unidad compuesta por la experiencia del Ser-Esencia que somos, con cuerpo mental, cuerpo emocional y cuerpo físico.

Sin embargo, es necesario hacer referencia a que existen, además de las tres corrientes principales mencionadas, otras perspectivas sobre la psicología en el mundo. Cada una con sus propias teorías y metodologías. Si se las compara, pueden coincidir o no entre sí. Esta variedad da pie a múltiples acepciones y formas de trabajo.

Para que la psicología continúe su desarrollo como una herramienta para ayudar al ser humano a que pueda resolver sus problemas con la mayor profundidad y eficacia posible, se debe hacerlo a través de generar mayor respeto entre los investigadores. El objetivo es ampliar los límites del entendimiento muy limitado que posee actualmente la ciencia.

Los aportes realizados desde la psicología integral explican el por qué nos pasa lo que nos pasa a los seres humanos. El trasfondo que prexiste a todas las teorías psicológicas, los diagnósticos de las diferentes enfermedades mentales y los tratamientos adecuados para tales padecimientos es el que explica esta mirada integral. El mismo, permite conocer las raíces de los problemas humanos y por lo tanto tener muchísimas más probabilidades de éxito para encontrar soluciones con rapidez.