Yo Superior y yo Inferior

Diagrama: Visión integral del mundo interno

El diagrama expuesto intenta graficar el mundo interior de los seres humanos independientemente de sus diferentes puntos de vista, basados en sus divisiones culturales, religiosas, económicas, políticas y sociales.

Para poder cambiar nuestras vidas, es necesario primero, conocer el funcionamiento del mundo interior. Luego viene el momento de echar manos a la obra con aciertos y errores. De esta manera, nos podemos permitir encontrar soluciones a nuestros problemas con mayores posibilidades. A veces más rápido y a veces más lento. De lo contrario, es voluntad sin conocimiento y no alcanza para el cambio. Es querer salir de situaciones problemáticas sin saber cómo.

A continuación, se explicarán cada uno de los aspectos del diagrama denominado Visión integral del mundo interno:

Conciencia:Es aquello que la esencia va adquiriendo a través de la experiencia de vivir. Quien crece en conciencia es la esencia. Para crecer en conciencia se tiene que vivir. La esencia va siempre en camino de tomar conciencia”.

Esencia: Es lo que uno es. Esencia, ser o espíritu podría decirse que es lo mismo. Esencialmente tenemos vida eterna. La única muerte que existe es la muerte física. La forma en la cual nos conocen con la apariencia y el nombre que tenemos es pasajera. Dura un tiempo breve dependiendo del caso y de la expectativa de vida que exista en la población de la cual uno forma parte. La verdadera vida es la vida interior, la esencia que somos. La esencia toma una forma física a través de un cuerpo humano y tiene la posibilidad de continuar el camino de la evolución dentro de la escuela de la vida. Luego de ello, sobreviene un período de descanso para luego regresar y continuar aprendiendo a crecer en conciencia. Ser mejor que antes y con ello conquistar mayores momentos de paz que es lo que todos buscamos.

Yo-superior: Es el yo que nos permite crecer, evolucionar. Trascender los lineamientos con los cuales nuestra mente se identificó y se estancó. Vendría siendo el activador de las características más desarrolladas que tenemos en esencia. Potencia el desarrollo. Algunas virtudes están más desarrolladas que otras. En cada persona, la situación es diferente. Estas virtudes las podemos hacer crecer voluntariamente. Para ello, este yo posee un pensamiento superior y una emoción superior. El conjunto que conforman los pensamientos y las emociones es más reflexivo. En el Yo-inferior es más impulsivo. En el nivel del yo superior, podemos hablar de la personalidad que tenemos y las virtudes más destacadas. Es la personalidad con virtudes o virtuosa.

Pensamiento superior: Es parte del Yo-superior. Es el nivel de pensamiento que existe en cada uno de nosotros que nos permite pensar antes de actuar. Es decir, nos facilita prever algunas consecuencias antes de llevar adelante una conducta. Es el pensamiento que contempla además de las necesidades personales que todos tenemos, las necesidades de los demás con los que interactuamos. Es un pensamiento más amplio y abarcativo. Hay más amor por la vida propia y por la de los demás, que en el pensamiento inferior. Este pensamiento lo usamos en diferentes situaciones. Sin embargo, hay personas que lo eligen como forma de vida a través de una decisión personal.

Emoción superior: A partir del pensamiento, luego sobreviene la emoción. Ese es el orden natural siempre. Por lo tanto, la emoción superior se activa cuando utilizamos nuestro pensamiento superior y es allí donde las emociones son niveladas. Es decir, existen las mismas emociones del yo inferior, pero atenuadas. Por ejemplo, hay alegría y tristeza simplemente. No hay euforia ni depresión. Este escenario nos permite conectar más fácilmente con todas esas virtudes que existen en nuestro mundo interno. Por ejemplo, la serenidad, la mesura y la tranquilidad. Poder realizar a conciencia por momentos esta activación nos habilita a sentir verdadera paz en nuestro interior y construir salud. Es algo real y concreto. No es una teoría.

Amor superior: Es el que nos permite desarrollarnos, crecer y evolucionar. Es el que, además de tener en cuenta las necesidades propias, también tiene en cuenta las necesidades de los demás en la medida de las posibilidades de cada uno. Es el amor que se orienta al bien común. Comprende que los efectos de las acciones de cualquier persona nos afectan a todos. Este amor nos permite ponernos en el lugar del otro y entenderlo. Todas las personas tenemos este amor en esencia. Hay que hacer un esfuerzo y con dedicación ir despertándolo del corazón. Todas las virtudes crecen con este amor y los defectos como contrapartida tienden a disminuir. Si desarrollamos este amor, nos volvemos virtuosos. También es conocido como amor universal. No es andar viendo a quién ayudar. Es respetar al otro en mis acciones diarias me guste o no.

Yo-inferior: es el yo que nos permite interactuar socialmente para satisfacer las necesidades básicas de alimento, vestimenta, vivienda, seguridad y recreación. Es el yo que permite la subsistencia. Funciona a partir de observar las necesidades personales exclusivamente. Es por ello por lo que tenemos un Yo-superior para poder ver las necesidades evolutivas tal como quedó explicado anteriormente. Son diferentes yoes para diferentes tipos de necesidades. El Yo-inferior posee un pensamiento inferior y una emoción inferior. Ahora bien, el yo inferior es el lugar de la personalidad con defectos o agregados psicológicos. Esto quiere decir que la personalidad a veces se infecta con ego. Desde el Yo-superior, vamos tomando conciencia con cada error que cometemos y nos damos cuenta de las consecuencias para nosotros y para otros.

Pensamiento inferior: es el pensamiento que nos ayuda a automatizar costumbres o conductas propias de la subsistencia. Es el tipo de pensamiento que nos posibilita construir rutinas para poder atender a los temas de vivienda, alimento, higiene, educación, ocio y los recursos materiales para afrontar todo ello. Es el yo que tiene que atender los temas de supervivencia de índole material. Sin embargo, nos ocasiona innumerables problemas al utilizar la lógica tener-ser. Es decir, busca tener objetos, situaciones, personas, prestigio, poder, etc.; relegando a un segundo plano el Ser. Descuida la esencia que somos y deja de lado el crecimiento y la evolución de la especie humana. Es por ello por lo que es un pensamiento inferior. Tiene conductas instintivas de supervivencia e impulsividad. En este pensamiento inferior, la reflexión existe, pero es escasa. Habitualmente el pensamiento inferior es el causante del aumento del ego. Un pensamiento común en ciertas personas es: “a mí me importa mi familia, mis amigos y un poco mi trabajo. El resto, la verdad, es que no me importa”. Los pensamientos defectuosos se manifiestan aquí.

Emoción inferior: Son emociones básicas de índole más instintivas. El aspecto emocional del Yo-inferior en donde viven nuestras emociones más intempestivas e inestables. Si nos quedamos sintiendo estas emociones, nuestras vidas se transforman en vidas muy tumultuosas y acumulamos más problemas que soluciones. Principalmente, porque les damos lugar a la euforia y a la melancolía, entre otras. Muchas veces desde el pensamiento y la emoción inferior evitamos situaciones que hay que atravesar sí o sí en la vida por el solo hecho de no sentir dolor. Parte de vivir es sentir que hay alegrías y tristezas. Los estados de ánimo basados en la impulsividad van destruyendo nuestras vidas y dañando las de otros. Un ejemplo de ello es: la adicción a una sustancia o comida; la dependencia a una persona para vivir; el fanatismo deportivo o religioso que es otra especie de adicción; o la sexualidad vivida solo por placer y sin amor. Como contrapartida, el pensamiento y la emoción superior nos permiten reflexionar y evaluar consecuencias antes de actuar. De este modo, preservarnos aumentando nuestro entendimiento sobre las soluciones a los problemas de la vida humana.

Amor inferior: Es el amor limitado y posesivo. Está orientado a los seres queridos y a todas aquellas personas que nos caen bien o comparten los mismos gustos que nosotros. No contempla las diferencias. Las personas que no forman parte de nuestro círculo no importan. Este amor inferior contempla en ocasiones actividades solidarias de manera excepcional como si fuera una obligación más. Es un amor muy reducido. En una parte es necesario y útil para poder vivir. Pero es peligroso quedarse solo con ese amor. Nos interrumpe vivir el amor superior, que es el que nos conecta entre seres humanos y nos ayuda a desarrollar las virtudes. Los defectos crecen cuando vivimos negando el amor superior y nos volvemos más pobres.